Porque Nelhuayo? 
La evolución de comienzos improbables...
Esta es la siguiente espiral ascendente del sueño inicial que tuve de niña: siempre curiosa por conocer el “por qué”, la motivación detrás de nuestras acciones y las conexiones entre toda la creación. Eso me ha llevado a esta nueva visión de lo que antes era Natural Elements Medicine y que ahora es Nelhuayo.

Nelhuayo es un término náhuatl que significa “raíces” o aquello que echa raíz. Puede usarse como sustantivo o como verbo.

Las raíces son el ancla que estabiliza no solo a la planta, sino también al suelo y a las otras plantas que forman la totalidad de su ECOS (hogar en griego), permitiendo una mayor resiliencia en un mundo de grandes cambios...

Las raíces proporcionan nutrientes, información y protección de una planta a otra, de la misma manera en que nuestras creencias espirituales, la comunidad, los seres queridos y la familia nos CONECTAN con una fuente de fortaleza, apoyo y resiliencia y con la conexión a nuestra naturaleza divina.

Nelhuayo, entonces, ilustra la verdadera naturaleza de mi trabajo con mis pacientes en muchos sentidos:

- De la manera más simple y evidente, nos esforzamos por encontrar la causa raíz de su conjunto de síntomas para favorecer y despejar el proceso de sanación.
- Encontramos el centro, o lugar de equilibrio (raíz/ancla), desde donde creo que ocurre toda sanación y transformación.
- Es un recordatorio para mí misma de que toda la creación está conectada de innumerables maneras que seguimos descubriendo con regularidad y, lo más importante, que estamos conectados a través del tiempo y el espacio con quienes vinieron antes que nosotros y con quienes vendrán después.

Es importante conocer la raíz de nuestras creencias, nuestras expectativas y nuestras motivaciones, porque eso abre la posibilidad no solo de la sanación, sino de la transformación de nuestra realidad vivida. Es igualmente importante ver el camino que recorremos desde esas raíces para crecer hacia la versión más completa y mejor de nosotros mismos, y observar las semillas que sembramos para reimaginar un nuevo ciclo de nuestras vidas.

Ahora más que nunca buscamos encontrar nuestro propio centro, nuestro nelhuayo, el núcleo de nuestra alma, que dirige, evoluciona, da color y forma a nuestra experiencia de vida.

Durante los últimos 15 años he tenido la oportunidad de explorar el ámbito de la causalidad principalmente física de la enfermedad, y ahora me estoy adentrando más que antes en los aspectos “metafísicos”, con el objetivo de ayudar a las personas a dar el siguiente paso en su rueda de vida.

Mi experiencia y mis interacciones con los miles de pacientes que he tenido la oportunidad de acompañar desde entonces han sido una bendición que también me ha permitido crecer y evolucionar como ser humano. Continuamente me siento inspirada a profundizar y ampliar mis habilidades, mi comprensión y mi práctica de esta forma de sanación.

En otras palabras, Nelhuayo es un reflejo del crecimiento y la evolución tanto de mí misma como de quienes eligen recorrer este camino conmigo.

Muchas gracias a todas las hermosas almas que me han apoyado y brindado su confianza a lo largo de los años, de mi corazón al suyo.

--- Dra. Zia